Rellenos de labios: riesgos, complicaciones, señales de alarma y qué hacer si un procedimiento sale mal
Los rellenos labiales se han posicionado como uno de los tratamientos estéticos no invasivos más demandados a nivel mundial. Aunque se realizan de forma ambulatoria y suelen ofrecer buenos resultados cuando los aplica un profesional cualificado, no están libres de riesgos.
Conocer las posibles complicaciones, reconocer las señales de alerta y saber en qué momento buscar ayuda médica puede ser clave para evitar problemas mayores.
¿Qué son los rellenos de labios?
Los rellenos labiales son un procedimiento estético que utiliza principalmente ácido hialurónico, una sustancia natural del cuerpo que aporta hidratación y volumen.
Consiste en inyectar pequeñas cantidades del producto para mejorar el contorno, aumentar el tamaño o corregir asimetrías.
Efectos normales tras el procedimiento (durante las primeras 24-72 horas):
• Inflamación en la zona.
• Enrojecimiento.
• Sensibilidad o dolor leve.
• Pequeños moretones.
• Sensación de tensión o tirantez.
Estos síntomas suelen mejorar por sí solos sin necesidad de tratamiento.
Complicaciones que requieren atención médica
Aunque poco habituales, pueden ocurrir complicaciones que necesitan evaluación inmediata:
• Infecciones.
• Reacciones alérgicas.
• Formación de nódulos o irregularidades.
• Migración del producto a otras zonas.
• Asimetrías notables.
• Obstrucción vascular (una complicación rara pero seria que puede afectar el flujo sanguíneo y los tejidos).
Señales de alarma
Acude inmediatamente al médico si presentas:
• Dolor intenso y creciente.
• Piel pálida, azulada o oscura alrededor de los labios.
• Ampollas o lesiones cutáneas.
• Fiebre.
• Secreción con mal olor.
• Inflamación que empeora en vez de mejorar.
• Problemas de visión o dolor ocular (urgencia médica).
¿Qué hacer si el resultado no es el esperado?
Si tienes molestias importantes o no estás satisfecha con el resultado estético, contacta cuanto antes al profesional que realizó el tratamiento.
En casos de ácido hialurónico, se puede usar la enzima hialuronidasa para disolver el producto si el médico lo considera necesario. No intentes corregirlo tú misma con masajes fuertes, remedios caseros ni acudas a personas sin formación médica.
Cómo minimizar los riesgos
Antes de realizarte el procedimiento:
• Elige un profesional cualificado y con las autorizaciones correspondientes.
• Asegúrate de que los productos estén aprobados por las autoridades sanitarias.
• Informa sobre tus alergias, enfermedades y medicamentos actuales.
• Sigue al pie de la letra las indicaciones pre y post tratamiento.
Conclusión
Los rellenos labiales pueden dar muy buenos resultados cuando se realizan correctamente. Sin embargo, como cualquier procedimiento estético, conllevan riesgos que no se deben ignorar.
Informarte bien, elegir un buen especialista y estar atenta a cualquier señal de alerta son las mejores formas de proteger tu salud. Ante cualquier duda o síntoma extraño, busca atención médica sin esperar.