🛀 Baño de Inmersión de Sales de Epsom y Romero para Esguinces Crónicos y Tobillos Débiles
Un baño terapéutico localizado de gran efectividad, formulado para desinflamar las articulaciones que han sufrido torceduras frecuentes, fortalecer los ligamentos debilitados y aliviar la rigidez crónica.
¿Para qué sirve y cuáles son sus beneficios?
Las sales de Epsom están compuestas por sulfato de magnesio puro. Al disolverse en agua tibia, el magnesio se absorbe a través de la piel (vía transdérmica), ayudando a relajar los músculos tensos, reducir la inflamación profunda de la articulación y expulsar las toxinas acumuladas en los tejidos. Al sumarle una infusión concentrada de romero, se aprovechan sus potentes activos flavonoides que reactivan la microcirculación local. Este baño ayuda a fortalecer el tobillo debilitado, disminuye el dolor sordo que queda tras un esguince mal curado y estimula la regeneración del ligamento.
Ingredientes necesarios
1 taza grande de sales de Epsom (de venta en farmacias o tiendas naturistas).
3 cucharadas soperas de hojas de romero seco (o 3 ramitas grandes de romero fresco).
1 litro de agua limpia.
Un recipiente o tina pequeña donde quepa cómodamente el pie o la zona afectada.
Instrucciones paso a paso
Pon a hervir el litro de agua en una olla grande y, cuando rompa el hervor, añade las hojas o ramitas de romero. Deja hervir tapado a fuego bajo por 5 minutos.
Apaga la estufa y permite que la infusión de romero repose bien tapada por otros 10 minutos para que quede bien concentrada.
Vierte la infusión de romero (pasándola por un colador) dentro del recipiente o tina pequeña, y agrega agua templada del grifo hasta alcanzar el nivel necesario para cubrir tu tobillo.
Añade la taza de sales de Epsom al agua y remueve con la mano durante unos segundos hasta notar que los cristales se hayan disuelto por completo. Asegúrate de que el agua esté tibia y agradable.
Sumerge el pie y el tobillo afectado en la tina, manteniéndolo sumergido durante un espacio de 20 minutos continuos. Al terminar, seca bien la piel con una toalla suave sin frotar y evita hacer esfuerzos inmediatamente después.